Pizza casera fácil con salami y queso
Introducción
Esta pizza casera con salami y queso tiene una preparación diferente a la pizza tradicional: en lugar de amasar y estirar una masa firme, los ingredientes se baten hasta obtener una mezcla que se vierte directamente sobre una bandeja engrasada y enharinada.
La pizza se cubre con una salsa de tomate condimentada con pimienta negra, orégano y aceite de oliva, seguida de queso rallado, salami y rodajas de tomate. Después se lleva al horno a temperatura alta hasta completar la cocción.
Además, mientras la pizza está en el horno, se prepara una salsa de yogur, limón y ajo para acompañarla al momento de servir. El resultado es una receta práctica y diferente para disfrutar de una pizza hecha en casa.
Información de la receta.
- Tiempo de horneado: 20 minutos.
- Temperatura del horno: 250 °C.
- Dificultad: Fácil.
- Tipo de receta: Pizza casera.
- Método de cocción: Horno.
Ingredientes
Para la masa
- 450 g de harina.
- 10 g de levadura.
- 8 g de azúcar.
- 4 g de sal.
- 2 huevos.
- 450 ml de leche.
Para preparar la bandeja
- Aceite vegetal, cantidad necesaria.
- Harina, cantidad necesaria.
Para cubrir la pizza
- Salsa de tomate, al gusto.
- Sal, al gusto.
- Pimienta negra, al gusto.
- Orégano, al gusto.
- Aceite de oliva, al gusto.
- Queso rallado, al gusto.
- Salami, al gusto.
- Tomates, al gusto.
Para la salsa de yogur y ajo
- Jugo de 1 limón.
- Yogur natural o yogur griego, al gusto.
- Sal, al gusto.
- Azúcar, al gusto.
- Orégano, al gusto.
- Ajo, al gusto.
Preparación paso a paso
1. Prepara los ingredientes secos
En un bowl coloca 450 g de harina.
Añade 10 g de levadura, 8 g de azúcar y 4 g de sal.
Mezcla bien para distribuir los ingredientes.
2. Incorpora los huevos y la leche
Agrega 2 huevos.
Después incorpora 450 ml de leche.
Bate todos los ingredientes hasta conseguir una masa bien mezclada.
3. Prepara la bandeja
Toma una bandeja apta para horno y añade un poco de aceite vegetal.
Con ayuda de una brocha, distribuye el aceite por toda la superficie.
4. Añade harina
Agrega un poco de harina sobre la bandeja engrasada.
Utiliza nuevamente la brocha para mezclar y distribuir la harina junto con el aceite.
5. Vierte la masa
Vierte lentamente toda la masa sobre la bandeja.
Distribúyela hasta cubrir la superficie de manera uniforme.
6. Prepara la salsa de tomate
En otro bowl coloca la salsa de tomate.
Añade sal, pimienta negra, orégano y aceite de oliva al gusto.
Mezcla muy bien.
7. Distribuye la salsa
Pasa la salsa de tomate condimentada a una manga pastelera.
Distribúyela sobre la masa formando líneas.
8. Añade el queso
Distribuye queso rallado sobre la pizza.
9. Incorpora el salami
Corta el salami en rodajas y colócalas sobre el queso.
10. Añade los tomates
Corta los tomates en rodajas.
Distribúyelos también sobre la pizza.
11. Hornea
Lleva la pizza al horno a 250 °C durante 20 minutos.
12. Prepara la salsa de yogur
Mientras la pizza está en el horno, exprime el jugo de 1 limón en un bowl.
Añade yogur natural o yogur griego.
Incorpora sal, azúcar y orégano al gusto.
Mezcla muy bien.
13. Añade el ajo
Ralla ajo directamente sobre la salsa.
Mezcla nuevamente hasta integrarlo.
14. Sirve
Retira la pizza del horno cuando esté lista.
Córtala en porciones y sírvela acompañada de la salsa de yogur, limón y ajo.
Consejos para que la pizza casera salga bien
- Mide la harina y los líquidos correctamente. Esta receta utiliza 450 g de harina y 450 ml de leche, además de 2 huevos, por lo que produce una masa mucho más fluida que una masa de pizza convencional. No añadas harina adicional únicamente porque la mezcla no tenga la consistencia de una masa tradicional.
- Distribuye la masa uniformemente. Como se vierte directamente sobre la bandeja, procura conseguir un grosor similar en toda la superficie para favorecer una cocción uniforme.
- Engrasa bien la bandeja. El procedimiento utiliza aceite vegetal y harina antes de incorporar la masa. Distribúyelos por toda la superficie, especialmente en las esquinas.
- No sobrecargues la pizza con ingredientes húmedos. Los tomates y la salsa aportan humedad. Una cantidad excesiva puede dificultar que la masa se cocine correctamente, especialmente en una receta con una base relativamente líquida.
- Utiliza una bandeja adecuada para altas temperaturas. La receta indica 250 °C, así que comprueba que tanto la bandeja como cualquier utensilio utilizado dentro del horno sean aptos para esa temperatura.
- La temperatura alta es habitual al preparar pizza. King Arthur Baking explica que un horno muy caliente favorece la cocción rápida de la base y el dorado de los ingredientes en pizzas caseras.
- Comprueba la cocción antes de retirar la pizza. Aunque la receta establece 20 minutos, diferentes hornos y bandejas pueden producir resultados distintos. Como la masa contiene huevo, asegúrate especialmente de que el centro no permanezca crudo.
- Prepara la salsa mientras se hornea la pizza. Así estará lista para acompañarla inmediatamente después de cortarla, tal como indica el procedimiento.
Conservación
Si sobra pizza, déjala enfriar únicamente el tiempo necesario y guárdala posteriormente en el refrigerador dentro de un recipiente cerrado.
Según FoodSafety.gov, las sobras cocinadas generalmente pueden conservarse refrigeradas durante 3–4 días, siempre que hayan sido almacenadas correctamente.
Como esta pizza contiene queso, salami, huevo y leche, no debe permanecer durante períodos prolongados a temperatura ambiente. Los alimentos perecederos deben refrigerarse dentro de las 2 horas posteriores a su preparación, o dentro de 1 hora si la temperatura ambiente supera los 32 °C.
La salsa de yogur también debe mantenerse refrigerada y preferiblemente almacenada por separado de la pizza.
Preguntas frecuentes
¿Esta pizza necesita amasarse con las manos?
No. Según el procedimiento original, los ingredientes de la masa se baten en un bowl y después la preparación se vierte directamente sobre una bandeja.
¿Hay que dejar reposar la masa?
El procedimiento proporcionado no incluye ningún tiempo de reposo o fermentación. Una vez mezclada, la masa se vierte directamente en la bandeja y se continúa con los ingredientes de la cobertura.
¿A qué temperatura se hornea?
La receta indica hornear la pizza a 250 °C durante 20 minutos.
¿Puedo utilizar yogur griego para la salsa?
Sí. La receta permite utilizar específicamente yogur natural o yogur griego.
¿La salsa de yogur es obligatoria?
Forma parte del procedimiento original como acompañamiento de la pizza. Sin embargo, no interviene en la cocción de la pizza y se sirve aparte.
¿Por qué esta masa es más líquida que una masa de pizza tradicional?
La receta utiliza 450 ml de leche y 2 huevos por 450 g de harina, y además indica batir y posteriormente verter la preparación. Por tanto, su consistencia y método son diferentes a los de una pizza tradicional amasada.
¿Puedo sustituir el salami?
Sería una variación de la receta. El procedimiento original utiliza específicamente salami en rodajas junto con queso rallado y tomate.
¿Cuánto tiempo puedo guardar la pizza sobrante?
Las recomendaciones de FoodSafety.gov establecen generalmente 3–4 días en refrigeración para sobras cocinadas almacenadas correctamente.
Esta pizza casera con salami y queso ofrece una manera diferente y sencilla de preparar pizza sin necesidad de estirar una masa tradicional. La base se vierte directamente en la bandeja y se acompaña con salsa de tomate, queso, salami y tomates antes de hornearla. La salsa de yogur, limón y ajo aporta un acompañamiento fresco para terminar la receta. Encuentra más preparaciones fáciles y deliciosas en Chef George Recetas.